lunes, 28 de marzo de 2011

Valparaíso y mi amor (primera parte)

El domingo que acaba de pasar cumplimos un año con mi pololo y decidimos irlo a celebrar a Valparaíso. No nos pudimos ir la noche del sábado porque tuve que terminar un trabajo de economía, así que el domingo en la mañana partimos. Llegamos a Valpo y comenzamos a preguntar como podíamos llegar al Cerro Alegre, entonces nos subimos a una micro que subió por entre los cerros como loca. Llegamos a nuestra parada y nos dirigimos a tomar desayuno-almuerzo al Desayunador, lugar al que tenía ganas de ir ir desde que leí un post de http://thetwinbirds.blogspot.com/







Después del rico y energético desayuno-almuerzo, nos fuimos a recorrer el cerro. Ninguno de los dos lo conocía así que anduvimos muy turisteros, perdiéndonos un poco, preguntando todo y sacando muchas fotos. Fuimos al museo de Lucas (el que hacía historietas), a otro museo más y después nos fuimos a viña a visitar a una de mis mejores amigas que vive allí. 


miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Por qué la moda?

Hoy viendo un blog me surgió la pregunta de ¿por qué la moda? Podrían ser muchas cosas, pero nuestro amor histérico por los zapatos, los vestidos, los accesorios y demás no se compara con nada. De hecho, somos capaces de dejar de comer por comprarnos eso que ahora deseamos, pero que sabemos que en el futuro desecharemos. Y sin embargo, habiendo quienes idolatramos estos objetos de diseño y deseo, en otro extremo están quienes odian las tendencias, el cambio contante y lo desechable de este tipo de productos que si duran un año estando en boga es demasiado. Este tipo de personas que no acostumbra a comprar, no porque no puedan, sino simplemente porque no quieren hacerlo, me parece fascinante. Yo sé que en el mundo existe gente muy distinta y es obvio que todos tienen gustos distintos y hacen cosas distintas, pero me cuesta demasiado pensar que a alguien le puede molestar tanto algo que a mi me encanta.
Con respecto a la pregunta del principio, creo que hay una respuesta muy sencilla: porque la moda nos representa. Quizás este efecto no se pueda notar con las tendencias más cercanas, pero si miramos el pasado, sin duda alguna, estos elementos que nos han cubierto y adormado a lo largo de los tiempos han sido reflejo de todo tipo de cambios sociales y de mentalidades. De hecho, la constante renovación de las tendencias de hoy también refleja nuestro estilo de vida y la mentalidad que actualmente tenemos. Por otro lado, la elección que cada uno de nosotros hace al vestirse, si bien no tiene que ver siempre con las tendencias globales, nos está representando a cada momento y es parte importante tanto de la de la imagen que queremos reflejar a los demás como de los signos que son parte de nuesta carga cultural o social. Porque así como dijo el gurú Tim Gunn “siempre estamos en un escenario”.